|
||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
![]() |
![]() |
![]() |
| Tenerife es la mayor de las siete islas que componen el Archipiélago Canario, situado al este del continente africano y a unos 1.500 km. de la Península Ibérica. Por lo que, si analizamos nuestra situación e historia el Vino Canario se puede considerar Vino del Nuevo Mundo. Los primeros viñedos llegaron a las Islas durante los siglos XV y XVI, de mano de los colonizadores europeos y de los conquistadores españoles. Estos conquistadores trajeron de su lugar de origen una riqueza varietal de viñas difícil de igualar. La naturaleza volcánica de los suelos y la perfecta adaptación de microclimas de las cepas convirtieron a Canarias en una reserva vitivinícola de excepción. Entre los siglos XVI y XVII, los vinos canarios alcanzan un papel predominante en la economía de las Islas, ya que empiezan a destacar en el mercado nacional e internacional. Su calidad, así como la privilegiada situación del Archipiélago, favorecieron la exportación. Se creó, así, una fuerte demanda del vino canario, sobre todo en Inglaterra, donde existen abundantes referencias a los vinos canarios en la literatura de la época (William Shakespeare, Walter Scott, Alexis Kuprin, Percy Shelley, John Keats, Maine Red, José Spillman, Goldoni, Góngora, etc). Hay que destacar que, Canarias contribuyó al desarrollo de la viticultura en el Nuevo Mundo, ya que desde aquí salieron los sarmientos que darían origen a los vinos en esta nueva tierra (América: Perú, Méjico, California). |